La anestesia durante el parto

septiembre 25, 2009  


Las contracciones uterinas y la expulsión del bebé suelen ser dos fenómenos bastante dolorosos del parto y cada mujer siente este dolor de forma distinta, para algunas es casi inexistente mientras que para otras es un auténtico martirio. Por ello, en la mayoría de los partos se recurre a algún tipo de anestesia. Los métodos de anestesia implican una insensibilidad completa, mientras que los métodos analgésicos sólo atenúan las sensaciones dolorosas sin hacer desaparecer la percepción de las contracciones.

la anestesia en el parto


Anestesia epidural

La epidural ó peridual es una anestesia que insensibilizada solamente la parte inferior del cuerpo y permite vivir plenamente el parto, ya que la mujer permanece despierta. Además facilita los tactos vaginales, la episiotomía o la utilización de fórceps. En muchos casos evita la anestesia general.

A veces la epidural no surte efecto y otras veces sólo actúa sobre un lado del cuerpo. Por ello se suele aplicar una segunda inyección cuando la primera no ha funcionado. La epidural está contraindicada si se padecen ciertas enfermedades neurológicas, infecciones cutáneas o problemas de coagulación de la sangre.

La epidural se suele poner cuando se alcanzan de 2 a 6 cm de dilatación. El anestesista suele administrar una dosis de prueba mientras la parturienta permanece acostada sobre la espalda durante unos diez minutos. Las piernas empiezan a hacerse pesadas y poco a poco las contracciones se vuelven indoloras. El efecto total del anestésico se alcanza al cabo de unos 20 minutos y dura varias horas.

Anestesia raquídea

Éste método consiste en aplicar una inyección en el mismo lugar que para una epidural, aunque en este caso la aguja sobrepasa el espacio epidural y llega hasta el líquido cefalorraquídeo, en el que se inyectan los analgésicos. Aunque este tipo de anestesia es rápida tiene el inconveniente de que no permite dejar el catéter en su sitio y prolongar la anestesia mediante la reinyección de los productos.

Anestesia en los nervios perineales

Este tipo de anestesia es local y no actúa sobre los dolores de las contracciones sino que disminuye los que se sienten en el momento de la expulsión y facilita la aplicación de fórceps. La aplicación de anestésicos en los nervios del perineo es posible gracias a las inyecciones que se dan en la región de la episiotomía.

La anestesia por inhalación

La anestesia por inhalación consiste en inhalar a través de una mascarilla una mezcla de protóxido de nitrógeno y oxígeno. Se debe inhalar unos treinte segundos antes de la contracción y volver a inhalar al ritmo de las contracciones, según las necesidades. Esta técnica se suele emplear especialmente con mujeres que no pueden recibir la epidural o mientras se espera la anestesia.

Acupuntura

Para la acupuntura, el dolor es el resultado de un desequilibrio entre dos energías, el yin y el yang. Estas energías invisibles siguen unos trayectos a lo largo de los que se sitúan unos puntos que tienen un papel primordial. Al insertar finas agujas en esos puntos, se pretende corregir el bloqueo de las energías responsables del dolor. La colocación de las agujas es indolora y dura unos veinte minutos.

Anestesia general

Este tipo de anestesia se suele indicar en caso de cesárea o de uso de fórceps. También se practica en caso de urgencia ya que su efecto es inmediato. Si la anestesia es general se da una pérdida de conciencia aunque las contracciones no desaparecen. Su duración suele ser de media hora, aunque puede prolongarse sin riesgos ya que los productos no son tóxicos ni para la madre ni para el bebé. Su principal inconveniente es que separa a la madre de su bebé durante las primeras horas y provoca un despertar más o menos difícil.

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