Qué régimen económico matrimonial elegir

septiembre 27, 2009  


Se denomina régimen matrimonial al conjunto de reglas, legales o convencionales , que regulan los intereses económicos que se derivan del matrimonio, tanto en las relaciones de los cónyuges entre sí como en sus relaciones con terceros.

Esta regulación versa sobre el soporte económico de la familia; es decir los gastos de la familia y la forma de contribuir a los mismos, la participación de los cónyuges en el patrimonio conjunto y, en general, todas las relaciones económicas de los cónyuges.

régimen económico matrimonial

A continuación se detallan los criterios más importantes a tener en cuenta a la hora de establecer un determinado régimen matrimonial:

Sistema convencional: Este sistema deja libertad a los cónyuges para estipular dentro de límites más o menos amplios su régimen económico matrimonial; no obstante, como no es un pacto matrimonial obligatorio, los diversos ordenamientos han de establecer un régimen legal supletorio para el caso de que no estipulen ninguno los interesados.

Comunidad de bienes
: En este caso, se forma una masa común con todos o parte de los bienes de los cónyuges, cuyas rentas se afectan al levantamiento de las cargas de la familia, y que se reparte entre los cónyuges o sus herederos a la disolución de la comunidad.

Separación de bienes: Cada cónyuge conserva la propiedad de todos sus bienes, admitiendo ciertas modalidades según a quién corresponda la administración y disfrute de los mismos. Debe establecerse mediante capitulaciones matrimoniales.

Participación: Sistema intermedio entre el régimen de separación y el de comunidad, pues funciona cómo un régimen de separación, conservando cada cónyuge la propiedad, administración y disfrute de todos sus bienes; pero se liquida como un régimen de comunidad, pues a su disolución cada uno de los cónyuges adquiere derecho a participar en las ganancias obtenidas por su consorte durante su vigencia.

Gananciales: A falta de capitulaciones, o cuando éstas sean ineficaces, el régimen será el de la sociedad de gananciales en el cuál se hacen comunes para el marido y la mujer las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de ellos, que les serán distribuidos por mitad al disolverse aquella.

Casos especiales: Si los esposos no pactan ningún régimen, rige el de gananciales, salvo en las comunidades autónomas de Baleares y Cataluña (donde el régimen básico que hay establecido es el de la separación de bienes), o en Aragón, Navarra, Álava, y Vizcaya, que cuentan con derechos forales propios.

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