Las manchas de nacimiento
Octubre 29, 2009
Uno de cada cien bebés tiene algún tipo de nevo o mancha de nacimiento. Las manchas o nevos se desarrollan cuando existe una mezcla incorrecta de células pigmentarias de la epidermis.
El tipo más frecuente de nevo es un tumor vascular benigno, conocido como antojo o marca de la cigüeña. Consiste en una mancha plana, rosada o roja, que suele situarse en la frente, el párpado superior, el puente de la nariz o la nuca. Las manchas de nacimiento son totalmente inofensivas y no necesitan tratamiento. Las manchas que aparecen en la cara suelen desaparecer rápidamente, sin embargo las del cuello durán más y pueden incluso permanecer toda la vida.

La proliferación de vasos capilares pequeñitos puede provocar un hemangioma. Siendo el más corriente el hemangioma cavernoso, en el que aparecen una o más áreas abultadas y enrojecidas con forma de fresa. Se suele dar en uno de cada veinte bebés y suele ser más corriente en las niñas y en los bebés prematuros. Si el tamaño o la ubicación del hemangioma causa algún problema al niño, quizá sea necesaria la criocirugía, que consiste en una intervención en la que los tejidos se destruyen mediante el frío, o bien algún otro tratamiento.
Un hemangioma plano es un área plana e irregular de la piel, el cuello o la cara, de color rojo o púrpura. Se produce por una anomalía de los capilares de la piel. Aparece en el nacimiento, crece con el niño y no se difumina. La mejor técnica para eliminarlo es el láser con un 80% de éxito.
Las manchas mongólicas son de color negro azulado y suelen aparecer en la parte inferior de la espalda y en las nalgas de algunos bebés. Este tipo de manchas son producidas por la concentración de melanocitos en la piel, aparecen al nacer y luego suelen desaparecer poco a poco. Pueden llegar a confundirse con un cardenal.

