Receta infantil: molinetes de membrillo

marzo 17, 2013  


Delicioso molinete dulce para disfrutar a la hora de la merienda, en el desayuno o en cualquier momento del día.  Los molinetes de membrillo son realmente exquisitos.

Ingredientes

1 taza de leche (caliente)

4 cucharadas de azúcar

2 cucharadas de manteca

Una pizca de sal

1 cucharada de levadura prensada

1/3 de taza de agua (tibia)

2 huevos (batidos)

Dulce de membrillo o batata (alrededor de 300gr.)

Manteca derretida

Huevo batido para pintar

Azúcar para espolvorear

Preparación

1) Agregar las 4 cucharadas de azúcar a la leche caliente, también las 2 cucharadas de manteca y la sal. Cuando la mezcla esté tibia, incorporar la levadura prensada previamente disuelta en el agua tibia.

2) Añadir los huevos batidos y la harina, mientras se continúa batiendo a mano abierta hasta obtener un bollo. Volcar la masa sobre la mesa y castigarla hasta que no se pegue más a las manos ni a nada (seguramente se necesitará agregar un poco más de harina).

3) Cuando la masa esté bien elástica, colocarla en un recipiente amplio y hondo, pintar con la manteca, tapar y dejar que se eleve en un lugar tibio hasta que duplique su volumen. Estirarla lo más fina posible, untarla con manteca derretida, espolvorear con harina, doblar por la mitad, volver a untar y espolvorear, volver a doblar, untar y espolvorear hasta que no se pueda doblar más.

4) Tapar la masa flojamente y dejarla leudar otra vez en un sitio tibio. Estirarla nuevamente para hacerla fina, y cortar en cuadrados. Hacerle a cada cuadrado un corte que vaya desde el vértice hasta llegar casi al centro.

5) Poner sobre cada cuadrado un pedacito del dulce a elección y apretar sobre él las puntas de cada cuadrado alternadamente, obteniendo así un simpático molinete. Repetir lo mismo con cada cuadrado de masa. Levantar con la ayuda de una espátula cada molinete y ubicarlos en placas previamente enharinadas y enmantecadas.

6) Nuevamente dejar leudar, pintar con huevo, espolvorear con azúcar e introducir en el horno bien caliente hasta que estén cocidos y doraditos. Comer tibios o fríos, de cualquier manera resultan sabrosos.

| Más



Dejar un comentario